Renovarse o morir

por / sábado, 12 julio 2003 / Publicado en5 días

No hay nada peor que los premios para evidenciar injusticias pasadas. Aunque bien es cierto que a veces no desatinan en demasía. Lo que ocurre es que, cuando son más o menos atinados, suelen pasar inadvertidos. Este mes se han estado celebrando en la ciudad italiana de Como unos encuentros sobre gobiernos electrónicos europeos, en los que cada año la comisión organizadora entrega unos premios llamados e-Europe y esta vez la Agencia Tributaria (www.aeat.es) ha sido galardonada con uno de los tres premios más importantes: ‘Cooperación y servicios públicos online para poderes públicos europeos, centrales y locales’.

Los ganadores han sido seleccionados por un jurado independiente que valoró los 65 mejores modelos de gestión entre los 357 presentados a concurso, pero no dejan de sorprender algunas cosas del web de los premios por más que la AEAT haya tenido un papel protagonista indudable, y en muchos casos encomiable, en la adopción de Internet para tramitaciones tan sensibles como la renta. La primera sorpresa es lo confuso y poco usable que resulta la propia web de los premios (www.e-europeawards.org), donde es difícil hasta llegar al lugar donde obtener la lista de los premiados. Sólo la lógica aplastante de que debe ser noticia reciente nos puede llevar hasta el epígrafe News, aunque puede que esto haya cambiado cuando usted navegue. Y, evidentemente, no hay enlace alguno que nos lleve al website de los premiados, por más que se trate de premios a ejemplares incursiones gubernamentales en la Red. A la vista de la maestría en la planificación y confección del sitio, podemos intuir que la calidad del jurado puede tener el mismo rasero e idéntico tino digital.

Ese es el eterno problema de cuanto se hace en la Red desde la Administración, sea la local, la autonómica, la estatal o la Europea, con honrosas y contadas excepciones. Las intenciones no bastan si no renovamos al personal encargado de convertirlas en realidad y profesionalizamos la gestión de esa realidad imaginada un día de lucidez política.

En el ámbito de la Administración parece duro ese paso, pero en otros comienza a darse con mayor firmeza y valentía, como era esperable desde hace tiempo. Aunque más vale tarde que nunca.

Esta semana hemos asistido al remozado cambio de la página de inicio de algunos de nuestros portales generalistas más destacados. Ya.com ha presentado una página inicial que no sólo ofrece mayor facilidad de uso, organizando con criterio los diferentes contenidos y servicios que se ofrecen para que el usuario los identifique y encuentre mejor, y abandonando esa tendencia tan hispana del escaparate revuelto que acumula productos, sino que además ha conseguido por fin la demandada ligereza para que la descarga rápida acompañe un nuevo e inteligente diseño que evita casi totalmente las tablas.

Ya.com, además, ha optado por menos publicidad intrusiva, lo que nunca será bastante agradecido. Y tampoco se han quedado atrás Wanadoo y Eresmas, que también han aligerado esta semana su peso, simplificando menús y ordenando canales, gracias a un diseño a tres columnas que agradece la vista y el ancho de banda.

La renovación es siempre la acción o efecto de renovar, pero hay quien se empeña en entenderla como una vuelta al estado primigenio en lugar de asumirla como la adopción de algo nuevo y útil. Y ese camino no lleva precisamente a la inmortalidad.

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