Tecnoadictos y premiados

por / sábado, 26 octubre 2002 / Publicado en5 días

Los Premios Príncipe de Asturias han colapsado los medios este fin de semana, como ocurre cada año por estas fechas, pero en esta ocasión había razones más sobradas si cabe para ello: los premios han reunido aquí, gracias al concedido en el campo de la investigación científica y técnica a los denominados padres de Internet, a Lawrecen Roberts, Robert Khan, Vinton Cerf y Tim Berners-Lee.

Lo que han dicho en Asturias algunos de ellos es digno de recordarse por mucho tiempo en esta piel de toro que ha corrido con presura a adoptar la directiva europea que ahora critican con dureza los proveedores de conexión británicos, que no parecen dispuestos a almacenar ni facilitar los registros de cuanto hacen sus abonados. Manifestaciones de los premiados que sorprenden por su claridad y sentido común, alejado del que en ámbitos políticos parece producir el aire de las castañas, como se denomina en lengua asturiana al viento furibundo que hemos padecido días atrás y que, como la melancolía otoñal, parece que empuja al suicidio.

Nuestros premiados han dicho con claridad que la Red no se puede controlar ni censurar: ‘Lo único que puede hacerse es identificar a un delincuente. Pero, si alguien quiere meter determinada información en la Red, se puede mover geográficamente de un sitio a otro y provocar un juego del ratón y el gato imposible. Esa circunstancia tiene aspectos positivos y es que resulta muy difícil parar la libertad de expresión de cada cual en la Red’ (Vinton Cerf).

A este mensaje optimista le seguían muchos más que no pueden ser sino magníficamente recibidos en un país, en el que, según una reciente encuesta de la Cadena Máster (www.mastercadenas.es), uno de cada cuatro españoles se declara tecnoadicto, esto es, altamente interesado por las novedades tecnológicas.

Lo mejor de los datos surgidos de esta encuesta es que la aplicación que se suele dar a la tecnología en tiempo ocioso es preferentemente para contactar con amigos en un 15,4% de casos. Le siguen el cine (12,2%) e Internet (10,8), el descanso (10,7), escuchar música (10,4) o practicar deporte (9,7%). Y una de cada tres respuestas nos ofrece la comodidad como la aportación más valorada de la incorporación de las nuevas tecnologías, seguida de la eficacia en uno de cada cinco casos, el orden (12%) y la facilidad de acceso a la información (11,8).

En cuanto a las ventajas que reportan estas aplicaciones en el ámbito laboral, la mitad de los encuestados optaron por asegurar que la mayor ventaja era el teletrabajo, confesando que les gustaría trabajar desde la comodidad de su hogar.

A quienes ejercemos el periodismo de forma más o menos digital nos emociona vivir en un país con esta claridad de ideas, perspectivas enormemente sanas y comprensión perfecta de lo que es aprovechar los avances, aunque una cosa es la teoría (predicar) y otra distinta la práctica cotidiana (dar trigo). Estos días también se ha conocido un estudio en el que un 93% de los periodistas españoles dice considerar la Red como una herramienta imprescindible de su trabajo, lo que no puede sino llenar de alborozo a quien suscribe. Pero, claro, no todo iban a ser alegrías: más de la mitad de los encuestados no concede aún importancia a la mensajería electrónica, o al chat, la herramienta de comunicación preferida por nuestros jóvenes. ¿Estaremos olvidándonos de lo más importante?

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